El 1 de marzo de 1870 representa el final de las acciones militares de la guerra contra la Triple Alianza. Eso se da con la muerte del comandante en jefe y presidente de la República del Paraguay, Francisco solano López. El ejército de las tropas brasileñas comandadas por José Antonio Correa Da Cámara atacaron el campamento de López en Cerro Corá, según explica el historiador Herib Caballero Campos.

Indica que se trata de una fecha simbólica e importante, pues de alguna manera es la concreción del emblema de la República Paraguaya que había solo dos opciones, vencer o morir.

Si no se podía vencer era preferible morir en el campo de batalla. Es por eso que hoy en día tiene un valor simbólico, muy relevante para la historiografía y en este sequiscentenario (150 años) se tiene que repensar nuestro pasado en un nuevo contexto, evitando fanatismos.

Sostiene que si bien 3 de cada 5 habitantes de aquella época falleció durante la contienda, no necesariamente fue por las balas, sino más bien por las consecuencias como enfermedades, hambre y las penurias que vivieron durante la guerra. “Fue una debacle demográfica, pues 3 de cada 5 habitantes perecieron no precisamente por balas, sino por los efectos secundarias como hambre, enfermedad y toda la penuria que acompaño la población civil que fue la mas perjudicada”, añade.