• Pobladores de las compañías; San Antonio, Acosta Ñu, Kaitá, La Victoria, docentes de varias instituciones educativas, el cura párroco, productores de diversos comités y organizaciones campesinas, lamentan la falta de tino social del Ministerio de Obras Pública y Comunicaciones que atiende los trabajos de ampliación de la ruta PY2 que ahora dejará sin acceso a miles de familias productoras de la región conocida por el amplio movimiento de trabajo. Hasta el momento no han dado respuestas al pedido de los lugareños, quienes piden que no se les cierre el camino.

Los lugareños enviaron una nota explicando al ministro Arnoldo Wiens  la situación, detallando el daño al interés general a no prever un acceso en la zona de Calle San Antonio, un lugar de intenso movimiento comercial, productivo, por donde ingresan los camiones que llevan los productos del agro. Además de esto la zona es utilizada constantemente por estudiantes que llevan a las instituciones educativas del o se trasladan a otros centros educativos.

Los vecinos se percataron de que no tendrán más acceso al observar el plano del trabajo que se vienen  realizando, donde se prevé un retorno en el desvío Blas Garay y cerca de la USF de Potrero Ubaldina, sin embargo en el lugar solo se trazó una línea recta de asfaltado cerrando el populoso y transitado camino.

“Ahora para ingresar en la zona debemos pasar kilómetros, cerrando el paso para los camiones que vienen a llevar los productos de la capital del país y de la gente que deben venir a la capilla,  a la escuela y colegio; lo mismo ocurrirá cuando necesitemos volver, solo en Santa María se tendrá una rotonda, esto es inadmisible”, lamentó uno de los pobladores.

Para el lunes tienen previsto una reunión de prensa, donde presentarán un posicionamiento firme sobre la situación en la que viven y por el cual están preocupados.