El supuesto autor sería su pareja Victor Marin Merlos (20) quien se encuentra prófugo y de acuerdo a la fiscal Claudia Alonso contó que el hombre ya contaba con antecedentes de violencia pero, aparentemente, no hay informes de hechos contundentes en el Juzgado de Paz de la zona.

De acuerdo al relato de sus familiares, el lunes, las hermanas revisaron la última conexión de wasap de Gladys, que marcaba 20:30 del sábado, minutos después del contacto telefónico que tuvo con su mamá, Aida Parra, a quien manifestó que iria a su casa el día domingo, pero nunca llegó.

“Ahí nos preocupamos porque el lunes entraba de guardia a las 14:00 en el puesto de salud de Desmochados, Ñeembucú, donde es enfermera. Comenzamos a llamarle a su teléfono, pero no contestaba, entonces mi mamá fue a la comisaría para denunciar el caso. Los agentes fueron a la casa y rompieron el candado, fue ahí que la encontramos muerta sobre la cama y bañada en sangre”, contó Elia Zaracho, hermana de la víctima a el diario Extra.

Gladys recibió varias heridas con un destornillador, en el mentó y cuello, sufrió fractura del hueso de la mandíbula, moretones por todo el cuerpo. Los indicios indican que fue torturada antes de ser asesinada.